Ingredientes:
Una pechuga de pavo, medio pimiento rojo, un ajo, una zanahoria grandota, medio calabacín pequeño, harina de garbanzo y salsa de tomate.
Preparación
En una picadora eléctrica trituramos el ajo (sin el germen), el pimiento, la zanahoria y el calabacín. Reservamos en un bol.
Picamos la pechuga de pavo y la echamos en el mismo bol.
Agregamos sal, pimienta y dos cucharadas de harina de garbanzo (o de avena).
Revolvemos todo para integrarlo y que nos quede una masa homogénea.
Colocamos papel sobre la bandeja del horno, nos impregnamos las manos con aceite y vamos haciendo las bolitas y colocándolas.
Metemos al horno, precalentado a 200º y cocinamos unos 20 minutos, o hasta que empiecen a dorar.
En una sartén u olla con el fondo ancho, echamos la salsa de tomate (mejor si es casera), la calentamos y colocamos sobre ella las albóndigas.
Cocinamos unos minutos para que cojan sabor, servimos y… ¡a disfrutar!
Para acompañar, pelé dos patatas, las corté con cuadraditos y las hice al horno con las albóndigas.
Como tardan más en hacerse, cuando retiré las albóndigas volví a meter la fuente en el horno para que se acabaran de hacer.
También puedes acompañar con arroz, quinoa o lo que se te ocurra.



