Ingredientes:
Un calabacín o dos (el mío era muy grande y me dio para 4 trozos), una cebolla, dos zanahorias, dos tomates, 100 gr. de soja texturizada fina y queso rallado.
Preparación
Antes de nada, cortamos el calabacín por la mitad y a lo largo, le hacemos unos cortes en forma de rejilla y los metemos al microondas hasta que estén blandos para poder vaciarlos.
Mientras, picamos bien la cebolla y la zanahoria y la sofreímos con un poco de aceite de oliva virgen extra y sal.
Cuando está a nuestro gusto, agregamos la soja texturizada (en este caso no es necesario remojarla antes) y le damos unas vueltas para que coja sabor.
Añadimos los tomates, pelados y rallados, ajo en polvo, orégano, pimienta negra y un poco de pimentón.
Ponemos fuego medio y dejamos que se cocine un ratito.
Cuando los calabacines están en su punto, los vaciamos con cuidado para no romperlos y reservamos las cáscaras.
Troceamos la carne y la agregamos a la sartén.
Cocinamos un poco más todo junto y rectificamos la sal y las especias, si es necesario.
Colocamos las cáscaras de calabacín sobre una bandeja de horno, las rellenamos con nuestra mezcla, cubrimos con queso rallado y gratinamos unos minutos al horno. ¡A comer!
Si nos sobra relleno, es genial para combinarlo con pasta.
