Ingredientes:
Medio calabacín grandote, 12 lonchas de queso de barra, 12 lonchas de pavo natural, un huevo, harina (yo utilicé de arroz, pero no es indispensable) y un poco de pan rallado.
Preparación
Antes de nada, cortamos 12 tiras de calabacín a lo largo con una mandolina (más o menos de 2 mm. de grosor).
Si no tenéis mandolina, podéis probar con un pelador (si os quedan muy finas podéis poner dos superpuestas) o con cuchillo.
Sobre cada trozo de calabacín colocamos a lo largo una loncha de queso (dividida en dos trozos) y una loncha de pavo.
Enrollamos con cuidado, cerramos con un palillo y echamos un pelín de sal.
Batimos el huevo y le agregamos un poco de sal, orégano y ajo en polvo (o las especias que queramos).
Pasamos los rollitos por la harina, después huevo y por último pan rallado; y las colocamos en la bandeja del horno sobre papel vegetal.
Cocinamos a 220º unos 15 minutos, hasta que se empiecen a dorar.
¡Riquísimos y súper fáciles de hacer!
