Ingredientes:
Un calabacín, una lata grande de atún al natural, 6 pimientos del piquillo asados, unos 125 gr. de ricotta, salsa de tomate (yo utilicé Sofrito Casero de Gallina Blanca) y queso parmesano.
Preparación
Cortamos 12 tiras de calabacín a lo largo (no demasiado finas) con una mandolina.
Si no tenemos, podemos utilizar un pelador o hacerlo con un cuchillo (y mucho pulso…).
Colocamos las tiras en un plato (de 4 en 4 para no amontonar), añadimos un pelín de sal y metemos un minuto al microondas.
Repetimos el proceso hasta tener todas listas.
Mientras, preparamos el relleno, picando y mezclando el atún, los pimientos y la ricotta (si lo hacemos en una picadora o procesador nos lleva medio minuto); hasta obtener una pasta homogénea.
Cogemos una bandeja de horno y cubrimos el fondo con un poco de salsa de tomate.
Secamos cada tira de calabacín, colocamos un poco de relleno en un extremo, enrollamos y colocamos sobre la bandeja.
Cuando tengamos todas listas, le agregamos un poco más de tomate por encima, orégano, pimienta negra y parmesano recién rallado (u otro queso rallado).
Metemos al horno unos 20 minutos a 200º. Pasado este tiempo, gratinamos hasta que esté doradito por arriba y ahora… ¡a disfrutar!
¡Os prometo que está brutal!
Echa un vistazo a las fotos para descubrir lo fácil que es.
Y si te sobra relleno… es ideal como untable saludable.



