Ingredientes:
Media cabeza de coliflor, 3 huevos, un puerro pequeño, medio calabacín, queso rallado, un vaso de caldo, medio vaso de leche y nuez moscada.
Preparación
Antes de nada, limpiamos la coliflor, la cortamos en arbolitos pequeños y la ponemos a cocer en una olla con sal, junto con los huevos, unos 12 minutos.
Mientras, sofreímos en una olla el puerro en rodajas y, cuando empieza a coger color, añadimos el calabacín en trozos grandes (si quieres que quede más blanca, pela el calabacín).
Rehogamos unos minutos, añadimos el caldo y un poco de agua (si es necesario para cubrir) y dejamos que se cocine hasta que esté blando.
Añadimos la leche (poca para que nos quede textura bechamel), sal, pimienta, nuez moscada; y batimos hasta tener una textura cremosa.
Cascamos los huevos, los cortamos en 4 trozos y los colocamos en una fuente de horno con la coliflor.
Echamos la falsa bechamel y cubrimos todo con queso rallado.
Gratinamos al horno hasta que empiece a estar doradito por arriba. ¡Riquísimo!
Yo aproveché e hice bastante cantidad de salsa porque es ideal para hacer una pasta cremosa o tomarla a modo de puré.



