Ingredientes:
una cebolla, un puerro, un pimiento rojo, dos zanahorias, un calabacín, una berenjena, un trozo de calabaza, 1 kg. de carne picada (ternera y cerdo), un bote y medio de tomate triturado, un vaso grande de caldo, especias, placas de lasaña y queso para gratinar.
Preparación
Cortamos todas las verduras en trozos pequeños.
En una olla grande, vamos añadiendo y pochando todas las verduras con un buen chorro de AOVE. Primero la cebolla, el puerro y el pimiento y, unos minutos después, el resto. Vamos removiendo.
Cuando las verduras están ya cocinaditas, añadimos la carne (salpimentada) y rehogamos todo junto a fuego medio-fuerte para que se cocine la carne.
Una vez que la carne esté bien hechita (unos 20-30 minutos), añadimos el tomate triturado y las especias: orégano, albahaca, pimienta, un poquito de pimentón picante y unas gotitas de salsa picante Cholula (o las que os gusten).
Dejamos que se cocine bien el tomate un buen rato, añadimos el caldo, rectificamos la sal y lo dejamos a fuego lento unos 20 minutos o más.
Mientras tanto, vamos preparando las placas de lasaña según nos marca el paquete.
Montaje: en una fuente apta para horno echamos un poco de relleno (así evitamos que se nos pegue la pasta al fondo), capa de pasta, y repetimos 3 veces. La última capa tiene que ser de relleno. Vertemos sobre ella la bechamel, añadimos queso rallado cubriendo todo y metemos al horno, precalentado a 180º. Después de unos minutos a esta temperatura, con calor arriba y abajo, cambiamos al modo “gratinar” hasta que empieza a estar tostadita por arriba.
Bechamel: yo la bechamel la hago muy a ojo y muy a mi manera con lo que tengo, pero es muy facilita y hay un montón de recetas. Echo un poco de AOVE (mejor sería con mantequilla) en un cazo pequeño y, cuando está caliente, añado un par de cucharadas de harina integral y remuevo continuamente con un batidor para que se cocine y coja sabor. Poco a poco, voy añadiendo leche caliente, sin parar de revolver para que no se formen grumos, hasta que consigo la textura que quiero. Añado sal, pimienta y nuez moscada.
Esta receta es un poquito laboriosa y hay que invertir unas 2 horitas largas para que quede guay, pero ¡VALE LA PENA!
Para mí, la clave es que lleve muchas verduras y que se cocine con calmita. Como lleva tiempo, siempre es mejor hacer cantidad (me dio para dos lasañas medianas). El relleno, si te sobra, lo puedes congelar o utilizar para hacer calabacines o berenjenas rellenas, empanadillas o combinar con otro tipo de pasta.






