Ingredientes:
Placas de lasaña, pisto, 2 huevos cocidos, una lata mediana de bonito, queso rallado, un calabacín pequeño (o medio grande), un ajo, media cebolla, 200 ml. de leche, pimienta y nuez moscada.
Preparación
Para la falsa bechamel, ponemos a pochar el ajo y la cebolla picaditos y, cuando empiezan a estar dorados añadimos el calabacín en cuadrados (pelado, para que no quede verde).
Rehogamos hasta que el calabacín esté blandito.
Fuera del fuego, añadimos la leche, nuez moscada, pimienta y sal; y batimos hasta tener la textura que queremos.
Por otra parte, cocemos las placas de lasaña como indique el paquete (yo utilicé 5).
Echamos nuestro pisto en un bol y le añadimos los huevos y el atún, removemos bien para tener listo el relleno.
¡Sólo nos falta montar la lasaña!
Vertemos sobre una fuente de horno rectangular un poco de bechamel, cubrimos con pasta y añadimos la mitad del relleno.
Colocamos más pasta, el resto del relleno y tapamos con la bechamel que nos queda.
Agregamos queso rallado al gusto y… ¡al horno!
Como el relleno está frío, vamos a calentar unos 10 minutos a 185º y después subiremos a 200º y gratinamos unos 5 minutos.
Receta genial para utilizar ese tupper de pisto que tenemos medio olvidado en el congelador y, con esta falsa bechamel, conseguimos un plato más ligero.



